Se dice cuando por fin entiendes algo, le agarras el hilo o te cae la ficha después de que te lo expliquen con calma. Es como soltar un “ya, ya, ya” pero con sabor llanero y un puntico de orgullo, porque al fin pillaste la vuelta. Muy útil para clases, direcciones y chismes enredados.
"El parcero me explicó tres veces lo del negocio y yo nada. Ya cuando lo dibujó en una servilleta, pillé base y le dije: listo, ya sé por dónde es, no me enrede más."