En Lima se dice cuando alguien te pide algo “prestado” pero tú ya sabes cómo acaba la historia: no vuelve ni por casualidad. Es como prestar y despedirte a la vez, con resignación y un poquito de mala leche. Se usa mucho en tono de broma, para marcar al típico vivo que colecciona cargadores ajenos.

"Mira, ahí viene Juan con su sonrisita de prestar tijera. Si le prestas tu cargador, ya fuiste, mañana lo ves en su casa como si nada."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!