En Panamá se suelta para decir que algo o alguien es un fastidio, pesado o aburridísimo. Vale para una clase eterna, un trámite que no se acaba o esa persona que no para de hablar y te drena la vida. Es como decir qué pereza, pero con más queja y sabor callejero. Y sí, pega duro cuando lo dices con cara de cansancio.

"Manito, esa reunión fue ¡qué plomo! Dos horas hablando de lo mismo y ni cafecito dieron, yo ya estaba viendo el techo y sufriendo."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!