Se usa cuando algo se vuelve un despelote total, una situación toda enredada que se salió de las manos y uno ya no sabe si reírse o llorar. Sirve mucho al contar chismes o anécdotas locas, cuando todo termina siendo un caos sabroso. Es como decir qué lío tan bravo, pero con sabor bien tolimense y más carcajada.

"Marica, fuimos por una pola tranquila y terminamos con la policía, el vecino chismoso grabando y el perro del barrio metido en la casa. ¡Qué torre!"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!