En Tabasco se dice cuando te pasa algo bien penoso o te sale el tiro por la culata y quedas en ridículo. Es como decir que te tropezaste socialmente y todo el mundo lo vio. No es literal, claro, pero la imagen de la chancla rota en plena calle explica perfecto la vergüenza ajena.
"Iba bien seguro a pedirle el número a la morra y me salió un gallo horrible. Todos se rieron y yo ahí, quebrándome la chancla bien feo."