Se usa cuando alguien termina tan cansado que parece tostado por el sol y sin una gota de energía. Es ese agotamiento extremo después de bancarse calor, trabajo duro y cero sombra. Muy típico del habla catamarqueña, donde el sol pega fuerte y uno queda chamicado de cuerpo y alma, aunque a veces tenga su gracia contarlo después.

"Hermano, subí el cerro al mediodía, bajé con dos bidones de agua y ahora estoy tan chamicado que si me siento en la silla me duermo antes de probar las empanadas de la tía."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!