En Boyacá se dice cuando alguien queda mal parado por querer lucirse y termina haciendo el oso. Es como emocionarse de más, pasarse de show y acabar en ridículo frente a la gente. Aplica para el que presume, se agranda y al final la embarrra. Duele, pero también da risa verlo desde la esquina.
"Marce, ese man en la fiesta quedó en fondo por dárselas de bailarín y se fue de jeta intentando breakdance. Todo el mundo muerto de la risa, qué boleta."