En Ecuador se dice cuando, en una bronca o una situación injusta, decides ponerte del lado del más débil, el que tiene menos poder o el que está en desventaja. Es como decir que te quedas con el flaco, con el que la tiene más dura. Suena bien de panas y tiene su toque de lealtad.
"En el partido todos se le fueron encima al man chiquito y la profe ni bola. Yo me quedé al lado flaco y les dije que ya paren, que no sean sapos."