Se le dice a alguien que no suelta el tema y repite lo mismo una y otra vez, como perico que aprendió una frase y ya no la cambia. Sirve para cortar la cantaleta o burlarte tantito de quien insiste con lo mismo. No es súper grosero, pero sí bien fastidioso cuando te lo dicen.
"Ya, güey, deja de repetir como perico que ahora sí vas a ahorrar, si ayer te gastaste la quincena en tacos y chelas."