Se usa cuando algo se ve tan sabroso que la persona se lo comería con unas ganas brutales, casi desesperadas, como si no necesitara dientes ni modales. Es como decir que está tan bueno que uno pierde la vergüenza y se lanza de una. Y hay que admitir que la imagen mental es bastante graciosa.

"Chamo, tengo tanta hambre que si me ponen una empanada de cazón ahí mismo la roería como un bollo, ni me acuerdo de la dieta ni de más nada."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!