Se dice cuando ya le cazaste la onda a alguien, le descubriste la intención o le adivinaste el juego. Vamos, que el otro viene con chamuyo o con una careteada y vos ya lo tenés leído como si fuera un folleto. Muy de calle y re útil para cuando no te comés ninguna.
"El flaco se hacía el buenito para que le prestemos la moto, pero yo le saqué la ficha al toque. Le dije que no y se fue refunfuñando, re quemado."