Se dice cuando alguien presume o se muestra orgulloso por algo, como si literalmente inflara el pecho de pura satisfacción. Puede ser en plan sano, porque le salió algo bien, o en plan creído, cuando se pone a alardear de más. Vamos, que va por la vida diciendo sin decirlo: mírenme, yo sí.
"Mano, ¿viste a Luis? Anda sacando pecho porque lo ascendieron en la chamba y ahora ni saluda, el tipo está crecidito."