En Santander decir que uno hace un santoto es como jurar por lo más sagrado. Es una promesa hecha con toda la seriedad del mundo, casi que estilo contrato verbal. Si alguien te suelta un santoto y no cumple, queda marcado de por vida como poco confiable. Y la verdad, en tierra santandereana eso es casi pecado mortal.

"Mijo, le hago mi santoto que si pasa ese parcial le invito mute, cabrito y hasta guarito pa' que celebre como buen santandereano berraco."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!