En Tucumán se le dice así al charlatán de turno, el que habla por los codos y siempre tiene una historia para venderte, aunque sea medio inventada. Es como decir cuentero, verseador o puro chamuyo con patas. No siempre es insulto, a veces da risa, pero te puede tener una hora sin decir nada.
"No le creás nada a Juan, es re sapo cancionero: ayer juraba que pescó una piraña en el Salí y ni mojó la caña."