Se dice cuando alguien se aloca de repente y empieza a hablar o actuar como si trajera el calor pegado en la cabeza. Suelta ideas imposibles, se cree el protagonista de una película y exagera todo bien cañón. Es como decir que se le botó la canica, pero con sabor caribeño. Y sí, da risa.
"El compa juró que mañana renuncia y se va a Tulum a ser DJ famoso, sin un peso ni bocina. No hombre, se le subió el iguano bien cañón."