Se usa cuando alguien siente un frío bravo, de esos que calan hasta los huesos, y además una soledad medio triste, como estar botado en medio del páramo boyacense sin alma alrededor. Es esa mezcla de helada, silencio y desamparo que uno conoce bien si ha madrugado en Boyacá. Y sí, tiene su toque dramático pero sabroso.

"Llegué a la casa y nadie había dejado comida, hacía un frío tenaz y ni el wifi servía, me sentía en el páramo total, tiritando y hablando solo como bobo."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!