Dicho para soltarle a alguien que va a cámara lenta o que se tira media vida decidiendo. La gracia es comparar su ritmo con un sábado sin fútbol, de esos que se hacen eternos porque no hay partido y te aburres hasta mirando la pared. Se usa en plan vacile, para meter prisa sin ponerse serio.
"Marc, nano, llevas diez minutos mirando la carta. Como sigas así, eres más lento que un sábado sin fútbol. Pilla el menú del día y tira, que tengo hambre."