En San Luis y en buena parte de Argentina, chango es pibe, chaval, un chico. Decir que alguien es un chango es tratarlo de pendejo o de pibe, a veces con cariño y otras para marcar que es medio inmaduro, inquieto o que vive haciendo macanas. Suena bien de barrio y re cotidiano.

"Le dije que se quede quieto dos minutos y ya estaba trepado al árbol con una gomera. No aprende más, es un chango."

En Bolivia, decir que alguien es un chango suele ser llamarlo chico, muchacho o joven, a veces con tono cariñoso y de barrio. No va tanto de ser listo o oportunista, sino de edad o de cómo lo ves: un pelao todavía. Según el contexto puede sonar cercano o un poco despectivo, pero es bastante común.

"No le hagás caso al Kevin, es un chango todavía y se cree vivo por colarse en la fila, pero a la primera lo cachan y se queda sin entrada."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!