En Buenos Aires, ser un gil es ser un boludo, un ingenuo o alguien al que le pasan por arriba fácil. Puede ser por despistado, por confiado o por hacer una pavada monumental. No siempre es odio puro, a veces va en chiste entre amigos, pero ojo, dicho con mala leche pica de verdad.
"Dale, pagaste el asado y encima dejaste propina doble. Sos un gil, te vieron la cara y vos feliz."