Se dice de alguien con mucho poder, influencia o pasta, el típico que corta el bacalao y al que todos le ríen las gracias. Puede ser un jefe, un político o el dueño de medio pueblo. No siempre cae bien, pero cuando habla, el resto se calla. Y sí, suele ir con ego tamaño camión.
"En el asado cayó el gerente y todos se pusieron finos: es un pez gordo en la empresa y si te guiña un ojo, capaz entrás a laburar el lunes."