Se le dice a alguien que es un mangui fino, de los que van trincando cosas pequeñas y se las quedan como si nada. No es que atracara un banco, es más de birlar chuches, bolis o lo que pille a mano. Tiene un punto gracioso, pero ojo, que sigue siendo robar.
"Tío, fuimos al súper y el Pau salió con dos chocolatinas extra en el bolsillo. No falla, es un trincón de manual."