Se dice cuando alguien está tan nervioso o asustado que le tiembla todo el cuerpo, como si fuera una gelatina recién servida. Vale para sustos, regaños, exámenes o cuando te toca hablar en público y sientes que las piernas no te responden. Es bien gráfica y exagerada, de esas que pintan la escena solita.

"Parce, cuando el profe me paró en la pizarra y me preguntó los verbos, yo estaba temblando como gelatina, con las manos sudadas y la mente en blanco."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!