Se dice de alguien que trae lo campirano en la sangre: le gusta la vida de rancho, la música ranchera, el caballo, la fiesta y andar sin tantas poses. Es esa persona que con dos canciones y una chela ya está cantando a todo pulmón. No es insulto, más bien es cariño y hasta orgullo, la neta.
"No lo invites a un antro fino, compa. Ponle unas rancheras, una chela y vámonos pa' la feria, ese vato tiene alma ranchera bien macizo."