Se dice de alguien que es bien tacaño, de los que no aflojan ni una moneda aunque la situación esté clarita. Vamos, que le duele el bolsillo y se hace el loco cuando toca poner para la vaca, la ronda o el regalo. En Bolívar lo sueltan con cariño, pero igual deja retratado al agarrado.
"Ey, avísale a Juan que meta algo pa' la vaca de la fiesta. ¿Juan? No joda, ese tiene el pie durito y se hace el bobo cuando toca soltar."