Se dice cuando alguien anda inspiradísimo, con la creatividad a mil, como si la musa estuviera prendida y no parara de soltar ideas. Vale para escribir, pintar, componer o resolver cualquier vaina con flow. No es que sea magia, pero cuando te pega, te sientes imparable y hasta da gusto.
"Anita tenía la musa encendida anoche y se lanzó un cuadro brutal, de esos que te dejan pegado mirando y diciendo: ¿y esta jeva qué?"