Se dice cuando alguien está especialmente atractivo o tiene un puntazo de sex appeal, como un vino riojano bien criado. Va de que esa persona ha mejorado con el tiempo o se ha puesto a tope y ahora entra por los ojos. Es un piropo con guiño vinícola, muy de la zona y con gracia.
"Desde que se dejó el flequillo raro y se puso a correr, Juan tiene un vinazo que lo flipas, vamos, que en el bar no le falta ni una mirada."