Se usa cuando alguien se inventa toda una historia científica o filosófica para justificar por qué se tragó todo lo que había de comida. En vez de decir simplemente que tenía hambre, arma una teoría digna de documental. Es muy útil para echarle cuento a la familia cuando uno se roba el último pedazo de comida, aunque nadie se lo crea.

"Mi primo llegó de la playa, abrió la nevera y aplicó su teoría del hambre, que si el sol, que si la sal, que si el metabolismo guajiro, y cuando reaccionamos ya se había bajado el sancocho del almuerzo de todos."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!