Se usa para decir que todo va bien, que no hay peo y que el ambiente está tranquilo. Es como soltar un “todo en orden” pero con sabor caribeño y buena vibra. Vale para la chamba, la casa, el amor o lo que sea. Si alguien te pregunta cómo estás, esto te saca del paso fino.
"—¿Y cómo va todo por allá? —Todo chévere, mi pana: hoy hubo pesca, no llovió y hasta el motor prendió a la primera."