Se dice cuando te pega el hambre de golpe, normalmente después de carretear o tras una jornada larga. Es ese momento en que el cuerpo pide comida urgente y te vas por un bajón, o sea, un picoteo o una comida salvadora para revivir. En Chile es súper común y, seamos honestos, es casi parte del plan.
"Hermano, quedé con un bajón asesino después del carrete. Vamos a la picá de la esquina a tomarnos un bajón, porque me ruge la guata y ya veo estrellitas."