Se dice cuando alguien trae el pelo todo alborotado y sin forma, como si el peine fuera un mito. Es ese look de “yo fluyo” que puede verse bohemio o nomás bien desarreglado, según el humor de quien lo mire. Va con carrilla ligera, no es insulto pesado, pero sí te lo sueltan para curarte.
"¡Qué onda, plebe! Te caíste de la troca o qué, porque traes la greña de alma libre, ni en el Palenque andan tan despeinados."