Verbo bien de chisme: significa montarte rapidito en el tren del rumor y ponerte a regarlo por ahí, a veces con cero pruebas pero con mucha emoción. En Monagas, el que trenea es el primero en enterarse y el primero en contarlo. No es deporte olímpico, pero la gente lo entrena como si lo fuera.
Verbo inventado con toda la mala leche para cuando te subes al tren o al metro sin prisa, solo para dar vueltas, echarte una cabezadita y escaquearte de la vida adulta. No es turismo ni nada, es procrastinación sobre raíles. En Madrid encaja perfecto, porque siempre hay una línea para perder el tiempo.