Se le dice a alguien que se lo come todo lo que pilla, sobre todo dulces, bollos y lo que haya en la mesa, con una alegría que asusta. Es medio insulto y medio piropo, según el tono. Muy de pueblo, de merienda y de fiesta, cuando uno arrasa la bandeja sin pedir perdón.

"Joaquín es un zampabollos, en la vendimia se ventiló las rosquillas y luego todavía preguntó si quedaba algo pa mojar en el vino."

Se le dice zampabollos a la persona que come como si no hubiera mañana, que arrasa con las picadas, las garnachas, los tacos y todavía pregunta qué más hay. No es insulto pesado, es más bien burla cariñosa para el compa tragón del grupo. Y la neta, todos tenemos un zampabollos en la familia, aunque nadie lo quiera aceptar.

"No invites a Juanito a la cena, que ese zampabollos se deja ir con las picadas, las garnachas y hasta las tortillas de reserva."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!