Un costeño estaba vendiendo pescado y gritaba: «¡Pescado fresco, pescado fresco, pescado fresco!».
Y uno le pregunta: «¿Y por qué mueve tanto la cola?».
«Porque todavía no le he dicho que está muerta».
Contado por Andrés
Un vendedor pregona su mercancía con entusiasmo… hasta que alguien hace una pregunta imposible de ignorar.
Un costeño estaba vendiendo pescado y gritaba: «¡Pescado fresco, pescado fresco, pescado fresco!».
Y uno le pregunta: «¿Y por qué mueve tanto la cola?».
«Porque todavía no le he dicho que está muerta».