Iban un tenedor y un cuchillo caminando por la calle. En esto, el cuchillo le dice:
—Mirá, ahí va una cuchara. Llamale y decirle que venga.
—¡Cuchara, cuchara!
Esta no respondió ni miraba. Entonces, el tenedor le dice al cuchillo: «Parece que no escucha».