Tres tíos acaban en una isla desierta tras un naufragio: un inglés, un francés y un español.
Pasan seis meses y no queda comida. El inglés, muy señorito, se ofrece primero; otros seis meses después, el francés, muy dramático, hace lo mismo.
Cuando pasan otros seis meses y todos miran al español, él los mira de arriba abajo y suelta: «Tomados un vaso de leche y a dormir».