Un borracho iba caminando a su casa cuando ve un letrero que le llama la atención. Entonces comienza a llorar desconsoladamente.
Por casualidad pasa su vecino y, al verlo llorar, le pregunta: «¿Por qué llora, vecino?».
El borracho le contesta: «A lo que hemos llegado en este mundo. Mirá, en ese letrero dice que se vende madre sin sentimiento».
El vecino lee el letrero y le responde: «Pero, chico, tú no ves que ahí dice “Se vende madera, zinc y cemento”».