El marido entra corriendo a la casa, feliz y gritando: «Cariño, cariño, arma las maletas. ¡Que me ha tocado la lotería!».
La mujer, emocionada, pregunta: «¡Qué bien! ¿Qué meto, ropa de playa o de invierno?».
Y el marido responde: «Me da igual, pero que sea toda la tuya, que te vas».