Un borracho entra a una cantina y grita con orgullo: «¡Feliz Año Nuevo para todos!»
El cantinero se le queda viendo y le dice: «Oye, compa, ¿cuál Año Nuevo si estamos a mediados de mayo?»
El borracho voltea a verlo, se agarra la cabeza y le dice: «No manches, carnal, no me digas la que me va a armar mi esposa por no haber llegado a dormir ayer.»