Resulta que un día me presenté a un concurso de guapos y eché mi entrada, yo preparadito para presentarme, todo muy bonito.
Y llego, estoy ahí en la competición, y viene el de seguridad y me dice: «Oye, oye, oye, tú no puedes participar en el concurso de “guapo”».
Y yo le dije: «Bueno, ¿y eso por qué?». Y me dice: «Porque no aceptamos profesionales».