Una vez, el jefe de ventas les dice a los vendedores: «Andrés, ¿cuántos carros has vendido?».
«No he vendido ni uno». «¿Cómo que no has vendido ni uno, imbécil?». «Jaime, ¿cuántos carros has vendido?».
«No he vendido ni uno». «¿Cómo que no has vendido ni uno, pedazo de idiota?». «Gerardo, ¿cuántos carros has vendido?».
«Nueve». «Aprendan, esto es lo que se hace. Repítale, Gerardo: ¿cuántos carros has vendido?».
«Nueve. No he vendido ningún carro tampoco».