Después de diez años solo en una isla desierta, un náufrago ve que una mujer llega nadando en un traje de buceo de alta tecnología.
Ella se acerca y le pregunta: —¿Hace mucho que no tomas un whisky? —¡Diez años! Ella saca una petaca.
—Y dime —dice ella con voz seductora—, ¿hace mucho que no te diviertes de verdad?
Y el náufrago grita: —¡No me digas que también traes una PlayStation ahí adentro!