Entra el acusado a la sala del tribunal y el juez le dice con voz firme: —A ver, el testigo afirma que usted mató a la víctima con un tomate. ¿Qué tiene que decir al respecto?
El acusado baja la cabeza y responde: —Bueno, señor, es que el tomate era de kilo y medio y venía dentro de una lata.