Llega un pibe corriendo y gritando al hospital de urgencias: «Doctor, doctor, estaba tocando la armónica y me la tragué por accidente. Después me puse a tocar la flauta y también me la tragué por accidente. ¿Qué puedo hacer?».
Y el doctor le responde: «Y, por el momento, ni se le ocurra tocar la tuba».