Se dice de la persona que no se puede quedar callada y va de chisme en chisme, contando lo que oye como si fuera el noticiero del barrio. También aplica para quien anda de metiche, repitiendo secretos y echando leña. Es medio burlón y sirve para ponerle un alto al bocón. Y sí, da coraje.
Se dice de quien anda de hablador y metiche, echando chisme y criticando a todo mundo sin parar. Como la chachalaca, que hace un escándalo y no se calla ni tantito. Va perfecto para el compa que opina de todo, se queja de todo y encima lo cuenta en voz alta. Y sí, cansa.