Hacer una colimense
Se dice cuando alguien se sale con la suya en un lío o situación complicada a pura labia, carisma y colmillo, más que por tener la razón. Es como ganar por encanto y maña, no por lógica. Suena muy local y medio presumido, como diciendo: así se resuelve acá, con estilo.
Está lloviendo hasta amanecer crudo
Se dice cuando está cayendo un aguacero de esos que no perdonan, como si el cielo se hubiera ido de fiesta y amaneciera crudo. La idea es que llueve tanto que acabas empapado y medio derrotado, igual que después de una pachanga larga. Es muy de exagerar con humor, y funciona perfecto para quejarse.
Andar de cachando
Se dice cuando alguien anda de aquí para allá metiéndose en el cotorreo, sacando plática con medio mundo y, de paso, chismeando sabroso. No es precisamente trabajar, más bien es andar de metiche buena onda, viendo qué se arma y qué se cuenta. Útil para describir al que siempre trae el radar prendido en la bola.
Estar bien pilas
Se dice cuando alguien anda bien despierto, atento y con energía, como con el radar prendido. Puede ser para elogiar a quien reacciona rápido, se pone las pilas o no se duerme en el trabajo, la escuela o la fiesta. Es muy de México y suena a que traes batería extra. Y sí, se nota.
Dar el gatazo
Se dice cuando alguien o algo aparenta más de lo que es y, aunque sea tantito, sí logra engañar a la vista. Como cuando te arreglas, te pones algo medio fresa y de lejos pareces de lana, pero ya de cerquita se nota el truco. No es necesariamente malo, solo es puro show.
Estar helado
En Colima se dice cuando algo te da un susto o un nervio tan fuerte que te quedas paralizado, como si el cuerpo se te enfriara de golpe. No es que baje la temperatura, es que el miedo te deja tieso y sin reacción. Muy típico para historias de fantasmas, ruidos raros o cuando te sacan un susto de la nada.
Jalarle al sol
Dicho colimense para cuando te tiras a descansar y a agarrar calorcito sin prisas, como lagartija feliz. Suele ir con plan relax total: playa, hamaca, banquita o patio, y si cae una chela o algo bien frío, mejor. No es trabajar, es desconectarte y dejar que el sol haga lo suyo.
Echarle candela
Se dice cuando alguien le mete un montón de ganas y energía a algo, como si le prendiera fuego para que agarre vuelo. Es dar el extra, ponerse intenso para bien y no aflojar. Vale para el trabajo, el deporte o la fiesta. Suena bien colimote y bien prendido, la neta.
Irse de tiliche
Se dice cuando alguien se larga sin avisar y desaparece un rato, como si se lo hubiera tragado la tierra. Puede ser porque se hartó, porque le dio la gana o porque andaba en plan misterioso. Es muy de soltarlo con tono de chisme: se fue y ni adiós dijo. Y sí, suena a travesura.
Cuarto de relax
Se dice del cuartito o rincón de la casa que tienes “apartado” para bajar revoluciones: tirarte en la cama, poner música, ver series o echarte una siesta de campeonato. Es tu zona sagrada para desconectar del jale y del drama. No es cualquier cuarto, es el refugio donde se te reinicia el alma.
Andar bien forrado
Se dice cuando alguien trae un chingo de lana, o sea, que está bien acomodado y no anda contando monedas. Va de tener billete de sobra, poder invitar, comprarse cosas sin sufrir y hasta darse sus lujitos. No significa que sea fresa, solo que ahorita anda con varo y se nota.
Echar el rulfo
Se dice cuando te quedas tirado sin hacer nada, en modo estatua, como que el cuerpo ya no coopera. Es el típico plan de después de comer pesado o cuando el calor de Colima te deja derretido. Lo de Rulfo suena a chiste local, pero aquí significa básicamente flojear a gusto y desaparecer del mundo un rato.
Rangüear
Verbo coloquial para cuando te echas una siesta y se te va la mano, de esas que eran de 20 minutos y acabas despertando como si hubieras cruzado de dimensión. En Colima se usa para decir que te quedaste bien jetón y perdiste media tarde. No es flojera, es talento mal administrado.
Está bien friki
En Colima se usa para decir que algo está bien friki, o sea, bien raro o muy de ñoños, pero en plan chido. Puede ser una fiesta, una persona o cualquier cosa que se sale de lo normal y tiene su encanto. No siempre es insulto, a veces es puro cotorreo y hasta admiración.
Andar de tipiadero
Se dice de alguien que anda bien metiche y chismoso, husmeando donde no lo llaman y queriendo enterarse de todo lo ajeno. Es el típico que pregunta, repregunta y luego lo cuenta como si fuera reportero del barrio. Úsala cuando alguien se pasa de curioso y ya está incomodando.
Irse de cuachalotes
Se dice cuando sales a la calle bien fodongo, sin arreglarte ni tantito, como que te valió la facha. Puede ser por flojera, por andar con prisa o porque nomás ibas a hacer un mandado rápido y no te ibas a producir. Muy de andar en modo “me da igual”, y sí, se nota.
Cámara
En Colima y en buen cotorreo, cámara es como decir compa, carnal o mi cómplice. Es ese amigo de confianza que se apunta a lo que sea, te cubre la espalda y anda al tiro para la peda, el mandado o la aventura más improvisada. También puede soltarse como un va, órale o ya estuvo, según el tono.
Andar a la leona
Se dice cuando alguien va caminando a toda prisa, casi trotando, porque trae el tiempo encima o anda con mil pendientes. Es como ir en modo urgencia, con cara de no me hables que no llego. Muy de calle para describir a quien va acelerado por la vida. Y sí, se nota desde lejos.
Hacerle al caneco
Se usa en Colima para decir que te pusiste a armar el desmadre, hacer bulla y pasártela con todo en una reunión. Es cuando la fiesta se prende y tú le sigues sin pena, como si estuvieras en concierto, pero en la casa del compa o en la playa. Suena muy de cotorreo y cero formal.
Echarte un colimazo
En Colima se dice cuando te vas a echar un trago, casi siempre de tequila, para agarrar pila y refrescar el alma. Suele salir después de una chinga de calor, una jornada pesada o nomás porque se antoja. No es cualquier traguito, es el que te revive y te deja diciendo: ahora sí, ya quedó.
Milagrito colimote
En Colima le dicen así al mezcalito que te echas para resucitar después de una buena desvelada. Es el trago chiquito pero matón que, según la banda, te acomoda el alma y te vuelve a poner de pie cuando amaneces destruido. No cura la cruda, pero te da valor para seguirle.
Hacer fila de lagartijas
Se dice cuando te toca esperar un montón en una fila, casi siempre bajo el sol, sin sombra y sin prisa de nadie. Te quedas ahí, quieto y sudando, como lagartija asoleándose, nomás que en versión trámite eterno. Muy de cuando vas a gobierno, al banco o a cualquier lugar donde el tiempo se estira feo.
Andar más perro
Se dice cuando alguien anda bien creído, alzado o muy sobrado, como si ya fuera el mero mero del barrio. Va de presumido y se siente intocable, aunque no tenga con qué. En Colima suena a que trae el ego por las nubes y se le olvidó de dónde viene. Bien perro, pues.
Andar de chachalaca
Se dice de la persona que no se puede quedar callada y va de chisme en chisme, contando lo que oye como si fuera el noticiero del barrio. También aplica para quien anda de metiche, repitiendo secretos y echando leña. Es medio burlón y sirve para ponerle un alto al bocón. Y sí, da coraje.
Armar la pachanga
Se dice cuando alguien va a organizar una fiesta buena, con música, chelas, baile y puro desmadre del rico. Es como anunciar que se viene el cotorreo en serio y que el ambiente va a estar prendido. En Colima suena bien natural para invitar, presumir plan o calentar motores antes de que llegue la banda.
Estar de zumba
Se dice cuando alguien anda medio loco, acelerado o haciendo cosas sin sentido, como si trajera el switch zafado. Puede ser por emoción, por coraje o porque ya se pasó de copas. No siempre es insulto, a veces es puro cotorreo para decir que alguien anda bien intenso. Y sí, da risa verlo.
Andar a full poder
Se dice cuando alguien anda con toda la energía del mundo, bien prendido y rindiendo al máximo, como si trajera pila nueva. Es para el compa que no se cansa, que hace mil cosas y todavía le sobra gas. Suena medio Spanglish por el full, pero en la calle se usa y pega.
Andar a toda madre
Se usa para decir que andas de lujo: de buen humor, con energía, o que todo te está saliendo perfecto. También vale para describir un plan o una situación que va increíble. Es bastante coloquial y puede sonar un pelín vulgar por lo de “madre”, pero en la calle se dice con toda la tranquilidad.
Andar a toda mecha
Se dice cuando alguien va rapidísimo o hace todo con prisa, como con el acelerador pegado y cero paciencia. Puede ser literal, ir en coche hecho la madre, o figurado, ir corriendo con la vida encima. Suele llevar un toque de regaño, porque a esa velocidad se te va el juicio. Y sí, suena a cinco cafés.
Andar como el mero petate
Se dice de alguien que no para quieto y anda de un lado a otro, casi siempre en la calle, de visita en visita o de fiesta en fiesta, como si la casa nomás la conociera de nombre. Va rodando por todos lados y siempre trae plan. Muy de compas que viven en la calle y ni avisan.
Saludar con buena vibra
Se dice cuando saludas a alguien con toda la actitud bonita: sonrisa, cotorreo ligero y cero mala leche. Es como llegar y contagiar energía positiva desde el primer hola, de esas personas que levantan el ambiente sin esforzarse. Suena medio hippie, sí, pero en Colima se usa para decir que traes buen rollo y lo repartes.
Andar en el tren
Se dice de alguien que va bien despistado, como en su mundo, sin cachar lo que está pasando alrededor. Es ese compa que trae la mente en otro lado y reacciona tarde a todo, aunque le estén hablando de frente. Suena muy de Colima y queda perfecto para echar carrilla sin ponerse pesado.
Andar bien solito
Se dice cuando alguien anda solo, sin compañía, pero bien a gusto, en su rollo y sin deberle explicaciones a nadie. No es de estar triste ni abandonado, más bien es plan de independencia: me la paso chido conmigo mismo. Suele sonar medio burlón o de cariño, según quién lo diga. Y sí, tiene su encanto.
Encargar con sazón
Se dice cuando vas a pedir algo, casi siempre comida, pero no a lo básico. Es encargarlo con tu toque: más salsa, más picante, extra de todo, o que lo hagan “como a ti te gusta”. Suena muy de mercado y de fonda, de cuando ya conoces a la doña y te consiente el antojo.
Achicalado
Se dice de alguien que va bien arreglado, bien peinado y hasta perfumadito, como si fuera a un evento importante, aunque en realidad solo vaya a la tienda o a la esquina. Puede ser halago o carrilla, según el tono. En Colima suena muy de barrio y da risa porque exagera lo elegante.
Echar pata
En Colima se dice cuando te vas a tirar un rato a descansar, normalmente una siesta corta para recargar pila. Suele salir en plan entre compas o en la chamba, cuando ya te anda ganando el sueño y necesitas desconectarte tantito. No es flojera, es supervivencia. Y sí, la camita jala duro.
Andar bien pilas
Se dice cuando alguien anda bien despierto, atento y con un chorro de energía, como si se hubiera echado tres cafés y todavía le sobrara pila. También vale para alguien que está al tiro, que no se le va una. Es muy de México y suena a que traes el modo turbo activado.
¡Aguas, granjero!
Se usa para avisar rápido de que viene un problema o de que alguien se ponga trucha: que ahí viene el profe, que te van a cachar, que te vas a dar un madrazo. Es una variante juguetona de ¡Aguas!, con ese “granjero” nomás para hacerlo más chusco. No es la más común, pero se entiende al vuelo.
Ser un colimota
En Colima, colimota es el gentilicio coloquial de la gente del estado. Se usa para decir que alguien es de Colima o que trae ese aire colimense, tranquilo y sin prisa, aunque el mundo se esté cayendo. A veces va con cariño y a veces con carrilla, según el tono. Y sí, suele venir con chisme, pero relax.
Echar el chal
Se dice cuando te avientas una buena platicada de chisme, de esas largas y sabrosas, con lujo de detalle y cero prisa. Es sentarte a comadrear a gusto, ponerse al día y sacar la novela completa, con nombres, fechas y todo. Ideal para la banqueta, el cafecito o la cocina. Y sí, suele acabar en risas.
Andar de rama
Se dice de quien anda brincando de plan en plan, de fiesta en fiesta, sin quedarse quieto ni comprometerse con un solo lugar o bola. Hoy está en el antro, mañana en la feria y pasado en la peda del compa. Va de rama en rama como chango, y la neta, a veces hasta da envidia.
Echar rostro
Se dice cuando alguien se arregla de más y se pone bien producido, como si fuera a alfombra roja aunque nomás vaya a la tienda. Va de presumir la cara, el outfit y la actitud, bien de pose. Puede ser en broma o con tantita carrilla, porque a veces sí se pasan de vanidosos.
Andar en la papa
Se dice cuando alguien anda bien distraído, en su rollo, como si trajera la mente en otro planeta y no cachara nada de lo que pasa alrededor. Aplica para el que no escucha, no reacciona o se queda viendo al vacío mientras todos ya van en la jugada. Suena regañón, pero también da risa.
Ser un león
Se le dice a alguien que va de muy bravo, presume de fuerte o intimidante y se cree el rey de la selva. Pero cuando llega la hora de la verdad, se raja y se hace chiquito. Vamos, mucho rugido y poca mordida. Sirve para bajarle los humos a quien habla de más.
Andar de maestro
Se dice de quien va por la vida presumiendo de que sabe un montón, dando consejos y corrigiendo a todos, pero en realidad trae puro cuento. Es como hacerse el experto sin serlo, el típico que se siente muy salsa. En Colima se suelta para bajarle tantito los humos al que anda de sabelotodo.
Irse de tanda
En Colima se dice cuando te vas de fiesta en modo recorrido, brincando de bar en bar o de cantina en cantina con la banda. La idea es seguir la tanda hasta que ya no te den las piernas, el hígado o la cartera. Es plan de desmadre, risas y terminar pidiendo tacos para revivir.
Andar de chuzo
Se dice cuando alguien anda bien distraído, medio ido o en la luna, como si trajera la cabeza en otro lado. Puede ser por desvelo, por el calorón, por andar crudo o nomás porque sí. En Colima suena muy de barrio y sirve para picar tantito a quien no agarra la onda.
Estar apañado como el gobernador
Dicho colimense para soltar que alguien anda bien movido, bien conectado y metido en todo, como si trajera palancas y agenda de político. Se usa cuando la persona organiza, arregla, consigue y se entera de todo en el barrio, a veces con un toque de burla o envidia sana. Vamos, que no se le va una.
Hacerla de pleito
Se dice de alguien que anda buscando bronca, armando pleito o queriendo discutir por cualquier cosita, aunque no haya motivo. Es el típico que llega con la mecha corta y convierte una tontería en novela. También puede ser cuando alguien se pone intenso y no suelta el tema. Cansa, pero es muy descriptivo.
Andar en la ola
En Colima se dice cuando alguien va al tiro con lo que está de moda o se sube a la tendencia del momento. Es como decir que trae el flow, que está al día y no se queda atrás. Si no andas en la ola, te quedas viendo cómo pasa la fiesta desde la orilla. Y sí, suena bien playero.