Se dice cuando alguien anda bien tumbado, sin energía, como enfermo o crudo, y se mueve lento, con cara de que la vida le pesa. No es que esté en el hospital de verdad, es más bien que trae el cuerpo apagado y cero ganas de nada. Muy de compas para carrillear al que anda valiendo madre.
"Ni te me acerques a la reta, plebe. Desde ayer andas de hospital, todo aguado y con cara de que te atropelló un camión."