Se dice cuando alguien anda con la racha a favor y le sale todo redondito, como si la suerte lo viniera empujando de atrás. En Santiago del Estero, chango es el pibe, el flaco. Así que la frase es básicamente: ese tipo está tocado por la varita hoy. Y sí, da una envidia sana.
"Mirá al Juancito, metió un pleno en el truco, le convidaron asado y encima lo llevó el remisero sin cobrarle. Anda de suerte el chango, no le errás una."