Se dice cuando andas de rol sin plan fijo, nomás dando vueltas por ahí, matando el rato y viendo qué cae. Puede ser caminar, ir en carro o simplemente rondar con la raza, como cuando sales a cotorrear y acabas en cualquier lado. Suena bien norteño y bien de compas, de esos días de puro improvisar.
Significa estar sin un quinto, bien tronado, más pelado que nopal en cuaresma. Es cuando de plano no traes ni para el camión y andas viendo qué vendes o a quién le pides fiado. Muy de Chihuahua, muy de esos días donde la quincena se evaporó misteriosamente, aunque tú jures que casi ni gastaste.