En México se dice estar crudo cuando traes una resaca brutal después de ponerte hasta las chanclas. Dolor de cabeza, estómago revuelto, cero ganas de vivir y promesas falsas de no volver a tomar. Es la versión mexicana de estar de resaca, pero con más drama y un poquito de culpa existencial.
En México se usa para decir que alguien trae una resaca brutal después de una buena borrachera. Es cuando te duele hasta el alma, la luz molesta, el café no alcanza y juras que ya no vuelves a tomar, aunque todos sabemos que es mentira. Es como estar medio vivo, medio muerto, pero con olor a alcohol.
En Valencia, estar crudo es ir hecho polvo, normalmente por resaca o por no haber dormido nada. También vale para decir que estás fatal de energía o que no te da la cabeza ni para sumar dos más dos. No va de estar confundido, va de estar reventado. Y sí, al día siguiente se nota.
En Sevilla, estar crudo suele ser estar fatal por la resaca o por no haber dormido nada, como si el cuerpo siguiera sin cocinar. También se usa para decir que algo está verde, sin hacer o que a alguien le falta rodaje. Vamos, que no estás para muchas fiestas, y menos para marcarte unas sevillanas con arte.
Se dice cuando estás hecho polvo, normalmente por resaca o por no haber dormido nada. También vale para algo que está verde o a medio hacer, como un plan que todavía no cuaja. No es tanto de flipar por un chisme, es más de ir reventado o de que falta cocción, literal o figurada.
Se dice cuando estás fatal de resaca o cuando todavía no estás listo para algo, como que te falta rodaje. En Galicia y en medio país lo sueltan mucho el día después de una buena fiesta. Vamos, que tu cuerpo va a pedales y tu cabeza también. Tiene su puntito dramático, pero es bastante real.
En Chile se dice cuando andas hecho bolsa, con la cabeza pesada y cero foco, como si el cerebro no te cargara. Puede ser por carrete, por dormir poco o por pegarse una maratón de pega o estudio. No es que estés triste, es que estás fundido y medio zombie. Y sí, se nota al tiro.