En México se dice estar crudo cuando traes una resaca brutal después de ponerte hasta las chanclas. Dolor de cabeza, estómago revuelto, cero ganas de vivir y promesas falsas de no volver a tomar. Es la versión mexicana de estar de resaca, pero con más drama y un poquito de culpa existencial.

"No manches, ayer me puse hasta el gorro en la peda y hoy ando bien crudo, ni el menudo me está haciendo el paro."

En México se usa para decir que alguien trae una resaca brutal después de una buena borrachera. Es cuando te duele hasta el alma, la luz molesta, el café no alcanza y juras que ya no vuelves a tomar, aunque todos sabemos que es mentira. Es como estar medio vivo, medio muerto, pero con olor a alcohol.

"Güey, ni me hables de ir al gym, anoche me puse hasta el gorro y hoy ando bien crudo, apenas si puedo abrir los ojos."

En Valencia, estar crudo es ir hecho polvo, normalmente por resaca o por no haber dormido nada. También vale para decir que estás fatal de energía o que no te da la cabeza ni para sumar dos más dos. No va de estar confundido, va de estar reventado. Y sí, al día siguiente se nota.

"Anoche nos liamos con la mascletà, dos cubatas y cero cena. Hoy me levanto crudo, con la cabeza como un bombo y ni la horchata me salva."

En Sevilla, estar crudo suele ser estar fatal por la resaca o por no haber dormido nada, como si el cuerpo siguiera sin cocinar. También se usa para decir que algo está verde, sin hacer o que a alguien le falta rodaje. Vamos, que no estás para muchas fiestas, y menos para marcarte unas sevillanas con arte.

"Quedé con la peña para la Feria y yo iba crudo, crudo: gafas de sol a las diez, agua en una mano y el rebujito mirándome con mala leche."

Se dice cuando estás hecho polvo, normalmente por resaca o por no haber dormido nada. También vale para algo que está verde o a medio hacer, como un plan que todavía no cuaja. No es tanto de flipar por un chisme, es más de ir reventado o de que falta cocción, literal o figurada.

"No me hables fuerte, que ayer me lié y hoy estoy crudo. Dame un café bien cargado y déjame en paz, que hasta el sol me está vacilando."

Se dice cuando estás fatal de resaca o cuando todavía no estás listo para algo, como que te falta rodaje. En Galicia y en medio país lo sueltan mucho el día después de una buena fiesta. Vamos, que tu cuerpo va a pedales y tu cabeza también. Tiene su puntito dramático, pero es bastante real.

"Ayer me vine arriba con las cañas y hoy estoy crudo, ni el café me hace efecto. No me pongas a montar el mueble del IKEA que lo dejo peor que un naufragio."

En Chile se dice cuando andas hecho bolsa, con la cabeza pesada y cero foco, como si el cerebro no te cargara. Puede ser por carrete, por dormir poco o por pegarse una maratón de pega o estudio. No es que estés triste, es que estás fundido y medio zombie. Y sí, se nota al tiro.

"Compadre, llevo tres noches de pega y puro café, estoy crudo mal, abrí el refri y me quedé mirando como si fuera tele."

Pausa chistera

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