Tocar las pelotas

Expresión bastante común para decir que alguien te está molestando, fastidiando o dando la brasa a propósito o sin querer. Es vulgarcilla, sí, pero súper útil cuando alguien no para de incordiar y te saca de quicio. Vamos, que te están tocando las narices, pero en versión más bestia.

"Tío, estaba tan tranquilo con mi horchata y viene el colega a pedirme favores otra vez. Deja de tocar las pelotas, que hoy no estoy pa’ nadie."

Canelita en rama

Se dice de alguien o algo que es buenísimo, de primera, como si fuera la joyita del barrio. Puede ir en serio, en plan halago, o con ironía para pinchar a quien va de estrella y se cree especial. Vamos, que se piensa que es canela fina y luego igual es más normalito que un bocata de jamón.

"Mira al Juan con las gafas de sol dentro del bar, el tío. Se cree canelita en rama y luego pide un tercio y se le cae la aceituna al suelo."

Tirar barra

Se dice cuando alguien se pone a soltar una chapa enorme, normalmente exagerada o medio inventada, para quedar de crack o hacerse el interesante. Vamos, que está tirando barra y tú ya estás mirando el reloj. No siempre es mala leche, a veces es puro show y hasta da risa si el colega tiene arte.

"En el bar, el Perico tirando barra con que sobrevivió en una isla desierta y nosotros: si te fuiste de camping a la Albufera, nano, no me rayes."

Donde Tarzán perdió el cuchillo

Se dice cuando algo está lejísimos, en un sitio perdido de la mano de Dios, donde no llega ni el bus ni la cobertura. Vamos, el típico lugar al que te mandan y ya te ves criando telarañas. No es literal, claro, pero la imagen de Tarzán buscando el cuchillo en la selva tiene su puntito.

"Quedamos en un bar nuevo y me mandaron a Valencia norte, donde Tarzán perdió el cuchillo. Entre rotondas y naranjos llegué tarde y sudando como si viniera de la jungla."

Estar en brazos de Morfeo

Expresión para decir que estás dormidísimo, en plan sueño profundo y reparador. Se usa mucho con tono medio poético o de coña, como si Morfeo te hubiera secuestrado y no hubiera manera de despertarte. Vale para siesta o para la noche, cuando caes redondo y ni te enteras de nada.

"Tío, después del arroz al horno caí en brazos de Morfeo en el sofá y mi madre me llamó tres veces para el café, pero yo ni pestañeo."

Abrir cancha

Se dice cuando alguien se lanza a empezar algo y le hace hueco al resto, como quien entra primero a la pista y anima el ambiente. También vale para “abrir camino” en una situación, romper el hielo y marcar el ritmo. No es postureo fino, es actitud de la que contagia y deja a los demás sin excusas.

"En la boda nadie se movía y el DJ estaba sufriendo, pero mi primo abrió cancha, se marcó cuatro pasos y en dos minutos ya estaba media familia dando palmas."

¿Qué pasa con tu rollo?

Se suelta cuando alguien lleva un lío encima y tú ya no entiendes nada: su rollo amoroso, su movida con alguien o el plan raro que se trae. Es como decir: aclárate y cuéntame qué está pasando, porque esto parece un culebrón. Puede ir con cachondeo o con un puntito de reproche.

"Tía, ayer ibas de la mano con Luis y hoy te veo cenando con Marta. ¿Qué pasa con tu rollo? Nos tienes a todos más perdidos que un guiri en Fallas."

Estar en la ciruela

Se dice de alguien que está en su mundo y pega un salto mental raro en mitad de una charla. Estabais con un tema y, por asociaciones que solo entiende su cabeza, se pone a hablar de otra cosa que no pinta nada. Vamos, que va despistado, desconectado y deja al personal con cara de ¿pero tú de qué vas?

"Estábamos hablando del Valencia y el tío saltó a que las palomas son drones del ayuntamiento. Estaba en la ciruela, pero a gusto."

Tener más morro que espalda

Se dice de alguien que tiene una cara dura tremenda, de esos que piden, exigen o se cuelan sin cortarse un pelo. Vamos, que va con un morro que no le cabe en la cara y encima se queda tan pancho. Suele usarse para criticar la jeta ajena, aunque a veces da hasta risa.

"El colega se coló en la boda, se puso fino a paella y todavía pidió que le llenaran cuatro tuppers para llevar. Vamos, tener más morro que espalda."

Me lo meto por el culo

Expresión muy bruta para decir que algo te da exactamente igual y que no piensas hacerle caso. Es como mandar una norma, un consejo o un problema a paseo, pero en versión cafre. Se usa cuando pasas olímpicamente y tiras pa’lante con tu plan, aunque suene fino, no suena.

"Me dijeron que sin paraguas me iba a calar, pero me lo meto por el culo y me voy a la mascletà igual, que hoy toca pólvora y jaleo."

Más lento que un burro en bajada

Se suelta para decir que alguien va desesperantemente lento, incluso en cosas facilísimas, como si le costara la vida arrancar. La gracia está en la imagen absurda del burro bajando, que en teoría debería ir ligero, pero aquí va a paso de procesión. Sirve para meter prisa con cachondeo y un puntito de pulla.

"Tío, llevamos media hora para pedir un café y aún estás mirando la carta. Eres más lento que un burro en bajada, espabila que se nos hace de noche."

Montarse en el metro

Se dice cuando alguien te suelta un sí rapidito para salir del paso y evitar el marrón en ese momento, pero tú ya hueles que no lo va a cumplir ni de broma. Es como subirse al metro para perder de vista a alguien pesado y desaparecer del mapa. Vamos, prometer por supervivencia social.

"Paco le dijo a la suegra que el domingo le arreglaba la lavadora, pero era puro montarse en el metro. Llegó el domingo y el tío ni sabía dónde se compran llaves inglesas."

Fregar la cassalla

Expresión valenciana para decir que algo te ha dejado loco, sorprendido o impactado, como cuando te metes un trago de cassalla y te pega el fogonazo en la garganta. Se usa para noticias inesperadas, giros bestias o situaciones que te dejan sin palabras. No es que friegues nada, es que te ha dado el viaje y punto.

"El jefe soltó que mañana hay puente y, nano, me fregó la cassalla. Yo ya estaba mentalizado para currar y ahora estoy buscando playa y bocata."

Quedarse bien plato

Se dice cuando te quedas totalmente parado y con cara de póker, como si el cerebro se te hubiera ido a por tabaco. Es ese momento en que te quedas en blanco, sin reaccionar, mirando al infinito. En Valencia se suelta mucho para vacilar a alguien que está empanado o que no se entera de la película. Y sí, queda fino decirlo.

"Le pregunté al colega si venía a la paella y se quedó bien plato, mirando la falla como si le hablara en chino. Al final dijo que sí, pero tardó tres siglos."

Estar pa'l sistema

Se dice de alguien que está tan metido en el rollo valenciano, sobre todo Fallas, que ya parece parte del mecanismo. Va a mascletà, tira petardos, habla a grito pelao y vive en modo fiesta. Vamos, que no es que le gusten las Fallas, es que el sistema ya lo ha absorbido. Y se nota.

"Che, el Pablo lleva toda la semana con petardos, almorzando como un campeón y buscando plan de casal. Ya está pa'l sistema, no hay quien lo pare."

Echar una cabezadita

Se dice cuando te pegas una siesta corta, de esas de cinco o veinte minutos, normalmente sin planearlo. Te sientas un momento, pones la tele o te tumbas y, cuando te das cuenta, se te ha ido el santo al cielo. Es suave, cotidiano y muy de andar por casa. Mano de santo.

"Me senté a ver el partido un segundo y, entre el calor y el sofá, me eché una cabezadita. Me desperté con el mando clavado y el Valencia ya iba perdiendo."

Chispero

Se le dice a la persona que, con dos frases y cero necesidad, monta el lío y enciende el drama. Donde había un plan sencillo, aparece el salseo, los malentendidos y la película. Es como tener un mechero humano al lado, siempre buscando la chispa para que arda todo. Y sí, a veces hasta entretiene.

"Íbamos a quedar para una horchata y el chispero de Javi soltó dos cosas y ya estábamos discutiendo por quién miró raro al camarero y si el Falleret nos había gafado el plan."

Hacerle la segunda

Se dice cuando sigues el rollo a alguien y le apoyas en lo que sea, ya sea una idea loca o una excusa regulera. Es como ser su cómplice, su escudero o el colega que dice: venga, yo te cubro. Puede ser por amistad o por puro cachondeo, y a veces implica meterse en un lío.

"Mi colega dijo que iba a colarse en la mascletà con un chaleco reflectante y me pidió que le hiciera la segunda. Total, acabé yo también saludando al segurata como si currara allí."

Repartir leña

Se dice cuando alguien reparte golpes o caña a lo bestia, ya sea en una pelea, en un partido o incluso hablando, si está soltando zascas sin parar. Vamos, que no va de mercadillos ni de vender barato, va de dar fuerte y sin miramientos. Es bruta, gráfica y bastante común en España.

"En el partidillo del barrio, el equipo de Javi salió a repartir leña y acabamos todos con las espinillas como un mapa, pero con la victoria en el bolsillo."

Ponerse como un cerdo

Se dice cuando alguien come a lo bestia, sin freno y con cero vergüenza, hasta acabar llenísimo. Vamos, que te has pegado una panzada de las que te obligan a desabrocharte el pantalón y jurar que no vuelves a cenar en tu vida. Es bastante gráfica y un pelín basta, pero funciona.

"Entre la paella, el all i pebre y dos rondas de tapas, me puse como un cerdo y acabé pidiendo el café con cara de arrepentimiento."

Ir como pollo sin cabeza

Se dice cuando alguien va a lo loco, sin rumbo y sin pensar, como corriendo de un lado a otro sin enterarse de nada. Vale para el curro, para la vida y, sí, para la noche también, cuando te entra el modo caos. Es bastante común en España y la imagen es tan absurda que funciona de lujo.

"En cuanto cobró, Paco se fue de ruta por Valencia y acabó a las seis, sin batería y sin un euro, yendo como pollo sin cabeza de bar en bar."

Tener treinta tacos

Se dice para hablar de que tienes 30 años, en plan coloquial. “Tacos” aquí es sinónimo de años, como cuando sueltas “tengo ya unos cuantos tacos”. Suele llevar un puntito de resignación divertida, como aceptando que ya no estás para todo. En Valencia se oye bastante, sobre todo entre colegas.

"Tengo treinta tacos y antes salía jueves, viernes y sábado. Ahora me ilusiona más el tupper del lunes y regar el huerto urbano, nano."

Llevarse un chasco

Se dice cuando te llevas una decepción buena, de las que te bajan de la nube en dos segundos. Vas con ilusión, te haces la película y, zas, la realidad te pega un corte. En Valencia se usa mucho con el drama paellero: esperas gloria y te sirven un arroz tristón. Duele, pero tiene su puntito.

"Me vendieron el plan como si fuera la mascletà final y al llegar no había ni música, ni gente, ni ná: me llevé un chasco que flipas."

Estar a la lluna de València

Expresión muy típica para decir que alguien está empanado perdido, en su mundo, sin enterarse de nada de lo que pasa alrededor. Se usa cuando vas tan distraído que podrías pasar por delante de tu mejor amigo y ni saludar. Es como tener la cabeza en las nubes versión valenciana, y la verdad es que suena bastante bonito.

"Tia, anit estudiant cero patatero, hui en l’examen estava a la lluna de València i he posat que la paella porta xoriço, quasi em desheredan en casa"

Echarle fuego

Se dice de alguien que está liándola a propósito, metiendo cizaña o echando más leña al incendio para que todo se desmadre. Vamos, que en vez de calmar el ambiente, lo calienta y lo vuelve un caos. Muy de cuando hay bronca, salseo o drama y aparece el típico que disfruta viendo arder el patio.

"En la reunión de la comunidad ya estaban medio tensos y va Paco y suelta lo de la derrama, macho, echándole fuego. Acabaron discutiendo por el ascensor, por el perro y hasta por quién se llevó la paella."

Tener cosas de bombero retirado

Se le suelta a alguien que convierte cualquier tontería en un drama épico, como si estuviera contando una intervención heroica a cámara lenta. Vamos, que exagera, mete suspense y se viene arriba con historias que no lo merecen. Va con cachondeo y un puntito de pulla, pero sin mala leche si hay confianza.

"Íbamos al súper y Paco vio una mosca y montó un numerito, que si evacuación y que si alerta máxima. Vamos, tiene cosas de bombero retirado."

Estar como una regadera

Se dice de alguien que está como una cabra, que va medio loco o desvaría y suelta cosas sin sentido. No tiene por qué ser algo grave, muchas veces es en plan cachondeo, para el colega que se viene arriba y empieza con teorías raras. Vamos, que le falta un tornillo y encima lo presume.

"En la Malvarrosa, Pepe se puso a hablarle a las gaviotas como si fueran sus primas. Le dije: chaval, deja la horchata y vuelve a la Tierra, que estás como una regadera."

Chalao

Se dice de alguien que está un poco loco, ido o que hace cosas sin mucho sentido, pero normalmente con un punto gracioso. En Valencia y por ahí lo oyes mucho como sinónimo de flipado o colgado, más de cachondeo que de insulto serio. Vamos, que el colega va a su bola y tan feliz.

"Mira al chalao del Javi, se ha plantado en la falla con un altavoz y está cantando reguetón como si fuera el DJ del año."

Empanao

Se le dice a alguien que va despistado, lento de reflejos o con la cabeza en otra parte, como si no se enterara de nada. También vale para cuando estás medio zombie por sueño, resaca o porque te has quedado pillado mirando al infinito. Es bastante común y tiene ese puntito de vacile sin ser un drama.

"Pedro está empanao perdido: le he preguntado la hora y me ha contestado que el reloj se lo comió una paella ninja. Espabila, nano, que vamos tarde."

Encalomarse

Se dice cuando alguien se viene arriba y va de flipado, presumiendo como si fuera la leche por algo que en realidad es normalito o ni llega. Es postureo con aires de grandeza, vaya. Muy útil para pinchar globos de ego sin montar bronca. Y sí, suele ir con una sonrisita de lado.

"Mira al Juan, encalomao con la bici nueva como si fuera del Tour, y luego en la cuesta del puente lo adelanta hasta la iaia con el carro."

Aguantar vara

Se dice cuando te toca comerte una situación pesada, incómoda o directamente un tostón, y no te queda otra que tirar pa'lante sin quejarte mucho. Vamos, aguantar el chaparrón con cara de póker. Vale para reuniones familiares, colas eternas o el colega que no pilla indirectas. No es glamuroso, pero es supervivencia pura.

"Otra vez el cuñado con su teoría de que la paella lleva chorizo. Tú sonríe, pilla una aceituna y aguanta vara, que si saltas ahora se lía y no cenamos."

Estar en todas

Se le suelta a alguien que se apunta a todo y aparece en todos los planes, como si tuviera un radar para el salseo. También vale para el típico que se entera de todo y siempre está al loro. No es que sea un espía, es que no se pierde ni una y encima cae bien.

"Mira a Anna, ayer de fallas con la charanga y hoy en el tardeo de Ruzafa. Luego dice que está cansada, pero es que está en todas y no se pierde ni una."

Andar corto de feria

Se dice cuando vas justito de pasta, con el presupuesto temblando y la cartera pidiendo auxilio. Es como admitir que ahora mismo no estás para tirar cohetes, normalmente porque te has pegado un buen homenaje o te has venido arriba con planes, cañas y caprichos. Muy de después de fiesta, vaya.

"Nano, hoy nada de liarla, que entre las cañas del Carmen y la paella del domingo, voy corto de feria y ni pa pipas me queda."

Lonchet

Se usa para llamar cariñosamente despistado a alguien que va en su mundo, medio empanado y reaccionando tarde a todo. Viene de la idea de una loncha de jamón ahí tirada, fuera de sitio, que nadie sabe muy bien qué pinta ahí. Es medio burla, medio ternura, y hay que admitir que tiene bastante gracia.

"No le preguntes nada a Pablo antes del café de la mañana, que a esas horas va hecho un lonchet mirando al infinito como si escuchara voces de otro planeta."

Irse de sala

En Valencia se usa para decir que te lanzas a la fiesta a lo bestia, sin pensar mucho y con cero vergüenza. Es salir con la idea de quemar la noche, entrar a todos los garitos que pilles y dejarte llevar por la música y el desmadre. Básicamente, salir a pasarlo tan bien que al día siguiente ni recuerdas cómo volviste.

"Tú vente cenado y con las pilas cargadas, que esta noche nos vamos de sala por el Carmen y no volvemos a casa hasta que estén poniendo los churros."

Lonchita

Pequeño bocadillo que se prepara en un bar a media mañana para matar el gusanillo antes de la comida.

"Después del tercer café, nos bajamos al bar para tomarnos una lonchita y aguantar hasta la paella."

Estar crudo

En Valencia, estar crudo es ir hecho polvo, normalmente por resaca o por no haber dormido nada. También vale para decir que estás fatal de energía o que no te da la cabeza ni para sumar dos más dos. No va de estar confundido, va de estar reventado. Y sí, al día siguiente se nota.

"Anoche nos liamos con la mascletà, dos cubatas y cero cena. Hoy me levanto crudo, con la cabeza como un bombo y ni la horchata me salva."

Tiricia

En Valencia se dice tiricia cuando te entra una flojera brutal, como un bajón de energía que te deja medio zombie. Suele salir después de comer o cuando toca currar y el cuerpo pide siesta, playa y horchata. Vamos, esa pereza pegajosa que te aplasta y te quita las ganas de todo.

"Hoy tengo una tiricia que flipas: he olido paella en la calle y ya me veía en la Malvarrosa, pero me toca oficina. Dame un café y no me hables mucho, nano."

mandilón

Se le dice al tío que está súper dominado por su pareja y hace lo que sea por quedar bien, aunque no le apetezca nada. Viene de llevar el mandil, como si estuviera siempre a las órdenes. Se usa mucho en plan vacile entre colegas, y a veces pica un poco, pero tiene su gracia.

"Mira al Toni, qué mandilón: ayer se tragó el alioli de la suegra y encima dijo que estaba suave, todo por quedar bien con la Carmen."

Estás imparable

Se le suelta a alguien cuando está en modo máquina y no hay quien lo pare: hace mil cosas seguidas, va con una energía brutal o está rindiendo a tope. Vale para currar, estudiar, entrenar o lo que sea. No es exclusiva de Valencia, pero allí también se usa con toda la naturalidad del mundo.

"Mira a Pepelu, nano: se ha ventilado la compra, ha hecho una paella y todavía le quedan ganas de salir a correr. Estás imparable, tú, ¿qué te has tomado?"

Porfiado

En Valencia se le dice porfiado a quien es terco y cabezón, el típico que se emperra en hacerlo a su manera aunque le digas veinte veces que así no toca. No siempre es insulto, a veces es medio en broma, pero lleva ese puntito de cabezonería. Vamos, que si se le mete algo en la cabeza, no hay quien lo saque.

"Toni, que no le pongas chistorra a la paella, collons. Y el tío venga a insistir, que si lo ha visto en internet y que queda brutal. Menudo porfiado."

Gordo de la terreta

Se usa para hablar del típico personaje del barrio que todo el mundo conoce, que está en todas las salsas y siempre tiene opinión de todo. No va tanto de su tamaño físico como de lo mucho que se hace notar en la vida social del pueblo o del barrio. Es como la celebridad local, para bien o para mal, y suele tener su punto entrañable.

"Tú pregunta por el Gordo de la terreta y verás, si no sabes quién es es que no has pisado el bar del mercado ni un solo sábado por la mañana, collons."

Torrentina

Se usa para hablar de alguien que vive la vida a tope pero con cabeza, como un torrente de buen rollo que nunca se desmadra del todo. Es esa persona que se apunta a todas, disfruta como nadie, reparte alegría por donde pasa y aun así al día siguiente está fresca como una lechuga. Un poco envidia sana sí que da.

"Mira la Marta, anoche cerró el pub, hoy se ha ido a la mascletà y aún tiene ganas de paella y tardeo, esa tía es una torrentina de manual."

Chapuza

Se dice cuando algo está hecho de cualquier manera, con prisas, sin cuidado y con un resultado regulero. Puede ser un arreglo, un trabajo o un plan improvisado que sale torcido. También vale para llamar chapucero a quien lo hace así. Vamos, el típico apaño que parece buena idea hasta que lo miras de cerca.

"Toni, macho, el mueble del IKEA te ha quedado una chapuza: una puerta más alta que la otra y los tornillos bailando. Venga, baja al chino a por una escuadra antes de que se caiga."

Andar bien aguado

Se dice cuando alguien va mustio, desganado o con la moral por los suelos, como si le hubieran quitado la chispa. Es estar apagado, tristón o tocado por algo, sin ganas de fiesta ni de hablar mucho. En Valencia suena muy de calle, de verlo venir y soltar: hoy este va aguado, fijo.

"El Toni anda bien aguado desde lo de su tía, ni con una mascletà y una birra en la terraza se le quita la cara de funeral, nano."

Dar la lata

Se dice cuando alguien te está molestando o incordiando sin parar, normalmente con quejas, preguntas pesadas o historias repetidas que no le importan a nadie. Es ese tipo de persona que no pilla la indirecta y sigue, sigue y sigue. Muy de diario, y cuando te lo hacen, dan ganas de desaparecer un rato.

"Marina se plantó en el mercado y no paraba de dar la lata con el salseo de Pepe, que si la aventura, que si no sé qué. Yo solo quería comprar naranjas y pirarme."

Princeso

Se le dice al colega que va de exquisito y se cree un príncipe, pero en versión quejica. Nada le parece suficiente en la fiesta, pone pegas a todo, compara garitos como si fuera jurado y encima intenta colarse o no pagar porque él “se lo merece”. Es medio broma, medio pullita, y suele ir con bastante cachondeo.

"El Edu es un princeso: entró al garito poniendo pegas, que si la música floja, que si las copas caras, y encima quería pasar sin pagar porque él tiene coronita."

Pelúa

En Valencia se dice pelúa para hablar de un peinado exagerado, con laca a saco y volumen de más, de esos que parecen una escultura. Suele salir en bodas, fallas o graduaciones, cuando alguien va más tieso que un palo. La gracia es que no se mueve ni con aire del puerto. Puro look de videoclip.

"A la boda cayó con una pelúa que parecía de los 80, toda dura de laca. Le pegó el aire en la Malvarrosa y ni un pelo se le movió, ché."

¡Qué morro tienes!

Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara y se aprovecha de la situación sin vergüenza, normalmente con un punto de cachondeo. Es como decir: vaya jeta, qué listo eres, pero sin llegar a enfadarte del todo. En Valencia se oye un montón para vacilar al colega que siempre se busca la vida.

"Te has colado en el tardeo diciendo que eras primo del dueño y encima te han invitado. ¡Qué morro tienes, nano, si no te da ni apuro!"

Montar un pollo

Se dice cuando alguien arma un escándalo de los buenos, montando una bronca o un numerito que llama la atención de todo el mundo. No es que haya caos real, es más el drama y el volumen. Muy de soltarlo cuando alguien se pone intenso por una tontería. Y sí, da vergüencita ajena.

"Joaquín montó un pollo en el chiringuito porque la paella llevaba guisantes, y acabó medio paseo mirando mientras él seguía con el numerito."
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